Marianela Boán es una coreógrafa internacionalmente reconocida como una de las más importantes artistas de la vanguardia danzaria cubana e hispanoamericana. Su revolucionario estilo “Danza Contaminada” mezcla radicalmente todas las artes en el espectáculo danzario produciendo un expresivo y original resultado escénico. Como coreógrafa, bailarina y profesora, Bon ha trabajado en mas de 40 países alrededor del mundo y creado mas de 50 obras coreográficas.
“Soy cubana, nacida en Guatemala y vivo en República Dominicana donde dirijo el Programa de Danza Contemporánea del Ballet Clásico Dominicano y del Ministerio de Cultura de ese país, creando las bases para la fundación de la Compañía Nacional de Danza Contemporánea.
He vivido en Cuba, Estados Unidos, México y Argelia, donde mi padre periodista murió cubriendo el viaje del Che Guevara a África. He viajado el mundo, danzado y coreografiado como parte de la compañía Nacional de Danza de Cuba y con mis propias compañías DanzAbierta (Cuba) y BoanDanz Action (USA).
Ahora, como nunca, mi país es mi cuerpo.
He vivido en ambos lados de la historia. He visto la pobreza y la riqueza, paisajes y cuerpos alimentados y abusados por la ideología. Mi obra excava en la ideología buscando lo humano, extrae cuerpos reales de los cuerpos oficialmente permitidos.
Donde la ideología es fuerte, los cuerpos deben adaptarse y resistir. Estoy fascinada por la forma en que nuestros cuerpos son empujados de un lado a otro por la ideología y por los espacios aun fuera de control donde los cuerpos se juntan, se establecen y danzan.
Suaves, recursivos, rebeldes, locales, nuestros cuerpos son las primeras víctimas de la ideología, pero finalmente inconquistables e insumisos.
Nuestros cuerpos son naciones en si mismos, llenos de contradicciones y silencios.
Yo no hago danzas para proclamar que un sistema es mejor que otro, yo hago danzas acerca de lo que los sistemas esconden. Estoy fascinada con las mentiras que nos decimos a nosotros mismos, las mentiras que estamos forzados a vivir y las mentiras con las que felizmente pactamos”.
Marianela Boán